La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha puesto en marcha el índice IPIF (Índice de Peligro de Incendios Forestales) coincidiendo con el inicio de la campaña de incendios forestales de 2026. El nuevo sistema sustituye al índice utilizado hasta ahora e incorpora variables no estrictamente meteorológicas para ofrecer una caracterización más completa de las condiciones del territorio.
Junto a los parámetros meteorológicos tradicionales —temperatura, humedad, viento y lluvia acumulada en días previos—, el IPIF integra información sobre el estado de la vegetación obtenida mediante observación satelital, la humedad del suelo y los usos y tipos de superficie. Esta última variable permite adaptar los cálculos a las características específicas de cada entorno, dado que el comportamiento del fuego y la disponibilidad de combustible difieren entre áreas urbanas, masas forestales y zonas agrícolas.
La resolución espacial de la información pasa de 5 kilómetros a 1 kilómetro, lo que permite representar con mayor detalle las condiciones del terreno. Las categorías de peligro se amplían de cinco a seis con la incorporación del nivel «muy bajo», que se suma a las ya existentes: bajo, moderado, alto, muy alto y extremo.
La calibración de estas categorías toma como referencia el periodo 2015-2024, que incluye algunos de los años con temperaturas más elevadas registradas en España. Este ajuste tiene como efecto una identificación más precisa de las situaciones de peligro muy alto o extremo, diferenciándolas con mayor nitidez de los niveles intermedios.
El índice está orientado a los servicios de prevención y extinción de incendios forestales, que dispondrán de información más detallada para la toma de decisiones y la anticipación ante situaciones de riesgo.

